I’m gonna love you and you’re gonna fall in love with me
lunes, 21 de marzo de 2011

AC Capitulo 13: "Medio Angel"

Capitulo 13: “Medio Ángel ”

Brandon y yo nos miramos atónitos sin entender que era lo que estaba pasando. Luna al contrario sonreía con tal satisfacción que me causaba inquietud. Se acerco hacia donde estábamos los dos y se quedo estudiando a Brandon con la mirada.

-Okey, ¿Qué es lo que te pasa a ti que me miras como un bicho raro? Dijo Brandon impaciente

-Que no puedo creer que te haya encontrado tan rápido querido hermano. Dijo Luna con lágrimas en los ojos y lo abrazo. ¿Qué demonios? ¿Lo había llamado hermano o yo había escuchado mal? Brandon se soltó del abrazo y al juzgar por su cara el también había escuchado lo mismo que yo.

-¿Hermano? ¿De qué demonios estás hablando chica? Dijo Brandon agarrándose la cabeza con las manos.

-Yo lo puedo explicar. Dijo mi padre desde la puerta del invernadero de rosas.

-¿Alguien me va a explicar que es lo que pasa? Dijo Brandon muy nervioso

-Si lo sabrás pronto hermano, pero primero debemos ir con Arnold para comunicárselo. Dijo Luna

-Por favor deja de llamarme así! Dijo Brandon –y tú qué demonios sabes James necesito respuestas claras y ahora! Agrego

-Creo que Luna esta en lo cierto, vayamos con Arnold y pronto todas tus dudas serán resueltas. Dijo mi padre muy tranquilo

-Pues tráiganlo para aquí no me pienso mover de este lugar. Dijo Brandon mostrándose como un niño capricho más que como el hombre que es-

-Brandon, no seas niño vayamos para la casa seguro el está allí y podremos hablar todos como gente civilizada. Dije tomándolo de la mano incitándolo a ir para la casa.

-Está bien pero quiero hablar ahora, no aceptare un después. Bufo

-Te aseguro que sabrás todo ahora. Dijo Luna sonriendo, y se encamino hacia la puerta donde estaba mi padre, el cual agarro del brazo y juntos salieron del invernadero. Brandon ni me miro y siguió el mismo camino que Luna. Realmente yo también estaba confundida y no entendía que era lo que estaba pasando así que los seguí. Durante el camino a la casa Brandon no emitió sonido alguno ni me miro. Al cruzar la puerta de la casa no había nadie, todos estaban en sus clases lo que significaba que seguramente Arnold estaría tranquilo en su despacho. Y ahí fue hacia donde se dirigió mi padre y Luna. Tocaron la puerta y se escucho la voz de Arnold que decía “Adelante”. Al entrar Arnold no se sorprendió ni nada por el estilo, siguió sentado en su escritorio fumando su pipa sin emitir ni una palabra. Cuando por fin al ver a Brandon allí su cara cambio de tranquila a sorpresa.

-Vaya vaya, así que fue fácil… pero para ser sincero no me lo esperaba de él. Dijo Arnold

-Ni yo profesor, pero todo apunta a que es el. Dijo Luna muy segura

-¿Qué es a lo que apunta? ¿De qué demonios están hablando? Exijo saber, establezco una conexión con Camille, luego está loca viene y me llama hermano, ¿Qué ES LO QUE SUCEDE? POR EL AMOR DE DIOS NECESITO SABER. Dijo Brandon fuera de quicio golpeando con la mano el escritorio de Arnold.

-Tranquilo Brandon, por favor todos necesitamos estar tranquilos en este momento. Dijo mi padre agarrándolo de los hombros y sentándolo en una silla que había al lado del escritorio de Arnold.

-Sabes te veía un chico más tranquilo, pero veo que eres medio impaciente. Dijo Arnold pitando su pipa

-Soy tranquilo pero si no me dicen que es lo que pasa suelo ponerme violento. Dijo Brandon enojado.

-Si prometes quedarte tranquilo te lo contaremos. Dijo Arnold

-Lo prometo. Dijo Brandon casi en susurros. –Camille quieres venir cerca de mí. Agrego Brandon mirándome con los ojos vidriosos.

-Sii… dije casi en susurros y fui hasta donde estaba sentado y lo agarre de los hombros. No sé porque pero los dos sabíamos que lo que nos iban a decir no era nada bueno, por eso Brandon necesitaba que estuviera con él para darle animo, y ahí estábamos los dos esperando una noticia que seguro nos cambiaria mucho.

-Lo que tenemos para decirte, puede que nos lleve un tiempo largo explicártelo, pero con el tiempo lo entenderás a la perfección. Dijo Luna acercándose a Brandon –Y yo por supuesto estaré aquí para guiarte. Agrego Luna agachándose junto a Brandon y tomándolo de las manos.

-Okey ya me están impacientando a mí, ¿Qué es lo que pasa? Dije inquieta

-Camille tú también eres nueva en esto, y puede que tampoco entiendas lo que vamos a contar pero aun así debes escucharlo porque te involucra a ti también. La cuestión es que los ángeles caídos pueden tener hijos entre ellos. Por lógica siempre los niños nacidos con padres ángeles al cumplir sus dieciocho años ya pueden transformarse y pasan a ser ángeles caídos también. Pero existieron casos en que hijos de ángeles fueron simples humanos al nacer, nunca nadie entendió porque ilógica razón sucedió eso. Pero habrán sido en nuestra existencia dos o tres casos. Dijo Arnold haciendo una pausa.

-¿Y eso que tiene que ver con nuestra conexión? Dije inquieta

-Tiempo al tiempo Camille déjame terminar, Como decía lo niños que nacieron humanos fueron dados en adopción, pero luego de unos meses de vida estos niños murieron. Nunca se supo el porqué, muchos llegaron a decir que les sucedía lo mismo que a los niños entre ángeles y humanos, pero la diferencia era que morían meses después. Lo que nunca nadie se fijo fue que hace unos diecinueve años esto no sucedió, nació un niño humano de dos ángeles caídos, por supuesto fue dado en adopción con mucho dolor, pero nunca se investigo que había sucedido con el niño. Dijo Arnold dando una pitada a su pipa.

-Sigo sin entender porque me cuentan esto. Dije

-Camille… es que no lo entiendes… ese niño soy yo. Dijo Brandon temblando.

-¿Qué?!?! Dije sorprendida ¿Cómo puede ser? Agregue

-Nadie sabe cómo es que esto sucedió. Dijo Luna aun aferrada a la mano de Brandon.

-¿Y como estas tan segura que soy yo? Dijo Brandon soltándose de la mano de Luna

-Brandon, mi madre digo nuestra madre antes de morir sintió que estabas vivo y que estabas en Nueva York por eso vine aquí en tu búsqueda. Dijo Luna

-Entonces esto quiere decir que mi vida fue toda una mentira, que mi padre nunca fue mi padre y que la madre que me abandono nunca existió!!?!?. Dijo Brandon con la vos quebrada a causa de tantas lágrimas.

-Por favor Brandon cálmate! Sé que no entiendes que es lo que sucede y créeme que estoy igual que ti, tienes que calmarte y escuchar yo se que todavía tienen más cosas que decirnos. Dije tomándolo de la cara tratando de calmarlo, se soltó de mi se limpio las lagrimas y volvió a sentarse.

-¿Qué se supone que soy? Pregunto Brandon respirando entrecortado.

-Eso es una incógnita que por ahora nadie pudo descifrar. Dijo Arnold

-El necesita respuestas claras y ahora, así que exijo una contestación más clara. Dije

-Es que es muy raro Camille, aunque yo creo que encuentro una explicación para esto…. Brandon es mitad ángel, mitad humano. No llega a transformarse para luchar pero tiene el poder de establecer una conexión. Dijo Luna con una mano en la barbilla pensando.

-Buena conjetura, Brandon ¿sentiste otra cosa rara durante tu vida que puedas nombrar como sobrenatural? Dijo Arnold

-No recuerdo bien… pero siempre me lleve bien con una espada y con las artes marciales aprendí muy rápido ambas disciplinas, ¿eso puede ser algo relacionado con ustedes? Dijo Brandon más calmado.

-Podría pero no del todo. Comento Luna

-El me dijo que hablo con una mujer cuando establecíamos la conexión. Comente

-Dime Brandon ¿eso es verdad? ¿Recuerdas como lucia la mujer? Dijo Arnold pensativo

-Si… algo recuerdo, era un ángel obvio, ella era castaña de piel mestiza y ojos dorados, me hablo con mucha dulzura. Dijo Brandon

-Dime Brandon, ¿era esta mujer? Dijo Arnold extendiéndole una foto de una mujer con los mismos rasgos que Brandon había descripto.

-Siii esa misma! ¿Quién es? Dijo Brandon sorprendido

-Ella es Ángela el primer ángel caído mujer. Dijo Arnold con una sonrisa de satisfacción. –Parece que nuestra Ángela está planeando algo desde arriba y nos quiere ayudar. Agrego sonriendo aun más.

-Y Brandon es la clave. Dijo Luna

-Corrección Brandon, Camille y Aaron son la clave. Dijo mi padre que hasta ese momento no había emitido palabra, y todavía no entendía porque el sabia más que yo sobre el tema, luego tendría que preguntarle en privado.

-Estas en lo cierto James, es raro que un ángel caído haya establecido una conexión con dos individuos uno siendo ángel y el otro siendo mitad ángel, es raro muy raro, pero lo descubriremos. Brandon Bienvenido al cuartel de ángeles caídos de New Jersey, eres un nuevo alumno.

-Ustedes no entienden que no sé quien soy ¿no?, NO! REALMENTE NO LES IMPORTA COMO CARAJO ME SIENTO, YO NO PIENSO FORMAR PARTE DE ESTA LOCURA DEJENME EN PAZ, NO ME BUSQUEN, LO UNICO QUE QUIERO ES VENGAR LA MUERTE DEL UNICO PARIENTE VERDADERO QUE CONOCI EN TODA MI VIDA. Dijo Brandon parándose, apretando los puños y la mandíbula de bronca, luego me miro tristemente y se fue corriendo de la sala. Quise seguirlo pero mi padre me cerró el paso evitando que corriera tras de él.

-Déjalo solo un rato, ya se le pasara, conozco a Brandon muy bien. Dijo mi padre tomándome de los hombros.

-No puedo dejarlo solo en este momento sé que me necesita, lo siento en el corazón. Dije afligida, y empecé a entender porque podía oír y sentir sus sentimientos a flor de piel era a causa de la conexión y eso me ponía demasiado triste sentimiento que también sentiría Aaron que vendría corriendo a buscarme y eso quería decir que tendría que contarle todo lo acontecido, que era como ir a meterme a la guerra misma y sin un arma. ¡Cielos! Hace no menos de cinco días que era un ángel caído que descubrió que tiene afinidad con los tres dones ¡sí! ¡Los tres dones! Suena hasta ilógico para mi, y encima de todo estaba conectada a un ángel caído y a un humano (bah medio humano o lo que sea Brandon), y lo más gracioso de todo es que el ángel caído era nada más y nada menos que mi novio. ¡Vaya lio! . Me solté de mi padre y salí del despacho de Arnold, y como había supuesto Aaron me esperaba del otro lado de la puerta de brazos cruzados y con el seño fruncido, suspire y me prepare para la primera discusión de pareja.



jueves, 10 de marzo de 2011

AC Capitulo 12: "Rosas Blancas"

Capitulo 12: “Rosas Blancas”

La próxima clase era sobre mi segunda afinidad “la sanación” cuando entre al pequeño invernadero de rosas blancas me tope con varios ángeles que estaban sentados en bancos enfrente de un gran pizarrón negro. A la derecha del gran pizarrón había un escritorio de madera donde se encontraba Cameron transformada en ángel haciendo unas anotaciones en un cuaderno blanco. Al principio de la fila de bancos pude ver como un ángel me saludaba con la mano y me señalaba que me sentara junto a él y otro ángel, el chico que me saludaba era Nick que la noche pasada había peleado junto con Aaron, Paul y los demás. Nick era un chico rubio de piel tan blanca que te daba la sensación de que si salía al sol se prendía fuego, tenía unos hermosos celestes y unos dientes perfectos. Fui hasta donde estaba el lo salude y me senté a su lado, cinco minutos después llego Aaron y se sentó a mi otro lado. Ni me miro, solo se limito a mirar al frente donde estaba Cameron ya parada al lado del pizarrón con un libro en la mano y una gran sonrisa.

-Buenos días a todos, hoy comenzamos un nuevo año escolar con dos nuevos alumnos, Camille Smith como ya todos sabemos es la hija de Marie González hace unos días que está con nosotros y ya descubrió que tiene afinidad con los tres dones por eso está aquí también en nuestra clase y también les presento a Luna Gomez quien esta de intercambio aquí, ella es de Argentina y tiene afinidad con la sanación, ella viene nada más y nada menos de la academia Edifer de Rosario. Dijo Cameron mirando a Luna que estaba sentada en la primera fila pero del lado izquierdo, todas las miradas se depositaron en ella, quien se sonrojo y saludo con la mano tímidamente. Luna era una chica muy bonita, tenía un pelo con unos hermosos rizos negros y sus ojos eran de color café con leche al igual que su piel, no tenía cara de niña parecía ser que estaba por terminar sus años de aprendizaje para ya ser un ángel caído adulto. Cameron nos miro a todos y agrego – Hoy vamos a repasar un poco sobre los poderes de nuestra afinidad, para que las chicas nuevas no se sientan perdidas. Dijo sonriéndome, tomo una rosa blanca de un rosedal que había allí cerca vino hasta donde estaba sentada y me la dio. La agarre sin pincharme con las espinas que esta tenia y la mire, era una rosa perfecta no tenía ni un rasguño y estaba perfectamente abierta. Cameron me miro y sonrio -¿Qué piensas de esta rosa Camille?

-Que es perfecta, y muy bonita. Dije

-Así es, y tu sabes que podemos hacer con ellas? Pregunto aun sonriéndome

-No, no se que se hace con ellas. Dije avergonzada

-Aaron puedes contarle a Camille. Dijo mirándolo

Aaron la miro con mala cara, me miro tomo la rosa junto con mis manos y dijo

-Camille las rosas blancas nos ayudan a sanar a los que queremos, con ellas podemos hacer pócimas muy poderosas capaces de sanar a cualquiera. Cuando estamos cerca de ellas nos sentimos mucho más poderosos, es cierto nuestro don es la sanación pero de ellas podemos sacar las fuerzas para luchar también, al igual que las rosas rojas ayudan a los que tienen el don de las emociones. Dijo y esta vez me miro con mucho amor, sentí como un calor salía de las manos de Aaron y pude ver como nuestras manos brillaban junto con la rosa blanca en el medio. No entendí que era lo que sucedía hasta que Cameron viendo mi inquietud hablo.

-Lo que está haciendo Aaron es haciéndote su compañera. Sonrió y luego agrego –Cada ángel sanador puede tener un compañero, con el cual establece una conexión única que es muy útil cuando uno se encuentra en problemas, o cuando se quiere saber dónde está su compañero. Es un lazo de sangre que solo pueden establecer los ángeles sanadores que son los que están más cercanos al tema de la sangre y el cuerpo. Con esto tú tendrás una gran conexión con Aaron con el cual podrán ayudarse mutuamente en momentos de combate. La rosa dejo de brillar y Aaron me soltó la mano.

Genial ahora estaba aun más unida a el, y yo dudaba de su amor? Me sentía tremendamente mal por haberme ido así corriendo sin responderle, era obvio que quería ser su novia aunque la palabra me asustaba, quería gritarle en ese momento que si quería ser su novia y besarlo hasta cansarme pero estaba en el medio de una clase de sanación y no era correcto así que me limite a sonreírle como una idiota y seguir escuchando a Cameron.

-Pero tienen que saber todos que este juramento solo puede realizarse con ángeles que tengamos esta afinidad o ángeles completos de lo contrario tal conexión no se realizara. Y la rosa blanca decide siempre si la conexión a realizarse es digna de hacerse, en este caso con Camille y Aaron no sucedió lo contrario, la rosa acepto la conexión. Dijo Cameron mirando a la clase. –Listo el repaso general, abran sus libros en la pagina 9 y saquen sus mecheros y ollas vamos a hacer una pócima sanadora, pónganse en grupos de a dos y comiencen cualquier duda me preguntan estaré en mi escritorio.

Todos comenzaron a moverse hacia unos lockers que había al fondo del invernadero por detrás del escritorio de Cameron. Aaron se paro y me tendió una llave que tenía un llavero muy bonito de madera con mis iniciales.

-Esta es la llave de tu locker me tome el atrevimiento de hacerte un lindo llavero. Dijo sonriéndome. –Ah y eres mi compañera de pócimas también. Dijo riendo

-Que pillo eres Aaron, luego de la clase quiero hablar contigo y muchas gracias por el llavero es muy bonito. Dije devolviéndole la sonrisa y tomando la llave.

-Cuando termine la clase hablaremos entonces. Dijo sonriendo

Aaron fue hasta donde estaban los lockers y lo seguí, me señalo cual era el mío y fui hasta allí y lo abrí, su interior no era gran cosa había un libro blanco igual al que tenia Cameron cuando empezó la clase y un par de utensilios para preparar pócimas. Tome todo eso y fui hasta donde estaba Aaron armando una mesa plegable y poniendo todas sus cosas encima de ella. Llegue y lo ayude a Aaron a armar todo. Estuvimos lo que resto de la clase preparando tal pócima hasta que sonó el timbre del almuerzo, guardamos todo y nos retiramos para comer algo. Fuimos los dos de la mano sin emitir ni una palabra hasta que me inquiete y rompí el silencio que reinaba entre los dos.

-Quería pedirte perdón por irme así corriendo, me asusto un poco esa “palabra” dije

-Te asusto la palabra “novia” pero no te asusto la palabra “conexión” no te entiendo Camille. Dijo frunciendo el seño

-Tienes razón pero me di cuenta luego de que estableciéramos la conexión, nunca tuve un novio Aaron y nose como es establecer una relación tengo miedo de hacer las cosas mal. Dije mirándolo tristemente.

-Juntos vamos a saber llevar esta relación Camille, déjame ser tu compañero en todo sentido. Dijo agarrándome de la cintura y apretándome contra él, dejando solo una pequeña distancia entre nuestras caras.

-Quiero que seas mi compañero en todo sentido Aaron. Dije sonrojándome. Aaron sonrió me apretó mas contra él y me beso. Este beso fue mucho más caliente que los anteriores sus manos bajaron de mi cintura y apretaron mi trasero haciéndome soltar un gemido de placer. Nos besamos tan intensamente que ni nos dimos cuenta que Brandon estaba mirándonos del otro lado del camino que comunicaba el invernadero de rosas blancas con la gran mansión.

-Cof cof. Tosió Brandon para que nos diéramos cuenta que el estaba presenciando el espectáculo. Cuando lo vi automáticamente me separe de Aaron y baje la cabeza avergonzada. Aaron sonreía como si fuera un niño que se había ganado el primer premio, que en este caso el premio era yo. Levante la cabeza y pude ver dolor en la cara de Brandon. Además de que sentí sus emociones y no eran para nada felices. Eso me hizo sentir realmente muy mal, pero seguí caminando hasta pasar por al lado de el, quien me agarro de la mano. Pude sentir la furia de Aaron que estaba atrás mío seguro mirando con recelo a Brandon. Incomoda me di vuelta para mirarlo y rompí el silencio

-¿Ocurre algo Brandon? Dije dulcemente

- Ocurrir no ocurre nada, solo quiero hablar contigo. Dijo indiferente

-Bueno ¿puede ser luego de clases? Ahora ando hambrienta y luego tengo clase de lucha debo comer algo. Dije

-Está bien me pasare por el parque luego de tu clase. Dijo y se alejo hacia el invernadero de rosas.

Aaron me miro pidiendo explicaciones, pero en ese momento no tenía ganas de tener una primera discusión de pareja así que me limite a mirarlo y camine para la mansión. Necesitaba urgentemente ver a mis amigas y contarle todo lo que me estaba sucediendo, ahora tenía un novio celoso y un amigo de la infancia que estaba destruido interiormente, ¿Por qué demonios me pasaban estas cosas a mí?

Entre al comedor y mis amigas ya estaban sentadas comiendo. Al verme dejaron de comer y me dedicaron una sonrisa. Fui hasta la mesa en donde estaban y me senté a su lado, detrás mío se sentó Aaron. Carol al verlo frunció el ceño

-Mmm me parece que tú mesa esta por allá. Dijo Carol señalando la mesa donde estaban sentados Paul, Nick y otros chicos más que había visto en la clase de historia y sanación.

-Quiero sentarme aquí junto a Camille ¿Cuál es el tema? . dijo sin mirar a la mesa de “los chicos”

-El tema es que queremos estar un rato a solas sin testosterona dando vueltas. Soltó Charity con una risita burlona.

-Así que si serias tan amable de dejarnos solas te lo agradeceríamos, aparte Camille está bien cuidadita con nosotras. Dijo Carol. Aaron me miro pidiendo explicaciones, pero solo me limite a sonreírle y a susurrarle –un rato nada mas, por favor.

-Vale vale, las dejo solas, es mejor no meterme en sus asuntos. Dijo Aaron tomando su plato y alejándose hacia la mesa de los chicos.

-Uff por fin que chico tan posesivo. Dijo Charity peinándose el pelo con la mano.

-Quiero que cuentes cada detalle, siento que hay algo nuevo por ahí, aparte de que siento tus emociones un poco confusas, así que desbucha! . Dijo Carol ansiosa.

-No hay mucho que contar, solo que tengo un novio posesivo con el cual establecí una conexión sumando también que Brandon está actuando muy raro y nose que hacer con el. Dije lo más bajo posible con miedo a que me escuchara Aaron

-Pero mujer, ¿ya eres la pareja de Aaron? Y encima también una conexión!?! Y también Brandon está metido en el medio?!? Esto es una bomba, cuéntanos todo Camille. Dijo Charity pasándose la mano por la frente simulando un desmayo.

-No solo está metido en el medio, nos vio besándonos… dije

-Como?!?! Esto realmente es una bomba. Dijo Carol abriendo los ojos como dos platos

-¿y cómo fue lo de la conexión? Pregunto Charity inquieta

-Era una simple explicación, solo que Aaron se le dio por curiosear viendo si la conexión se podía establecer entre nosotros, y así fue la rosa blanca no dudo en nuestra conexión y aquí estamos conectados y somos pareja. Bufe

-¿Y eso no te tiene muy contenta no? Bah lo siento, corrijo ¿Por qué te tiene preocupada Camille? Dijo Carol poniéndose seria.

-Simplemente Brandon. Solté sin vacilar

-Uff eso es un gran problema, digo ahora que Aaron es tu novio. Dijo Charity

-Lo sé, siento que estoy haciendo las cosas mal pero no sé él porque. Dije mirando el plato de comida que me habían servido hace unos instantes, unos deliciosos espaguetis con fileto los cuales no tenía ganas de comer después de haberles dicho todo a mis amigas el apetito se me había cerrado de repente. Mire a mis amigas esperando de ellas alguna solución y me sonrieron, entonces supe que tenían algo en mente.

-Mira esto es así Camille, tu comes algo así no te desmayas, y luego te vas para el baño. Dijo Charity pronunciando la palabra baño con mucha ironía, dándome a entender que me fuera a ver a Brandon.

-Claro nosotras aquí mantendremos ocupado aquel asunto. Dijo Carol mirando a la mesa de los chicos clavando sus ojos en Aaron.

-Son dos genias. Dije mirando a mis amigas, comí dos cucharadas de espaguetis me levante de la mesa y me fui caminando hasta salir del comedor, ni siquiera me di vuelta para espiar la reacción de Aaron y el plan malévolo de mis mejores amigas.

No tenía ni la más puta idea de donde estaba Brandon. Así que solo seguí mi instinto, como siempre lo hacía, y así era como siempre me metía en tantos problemas. Salí de la gran mansión hacia el parque, donde había estado minutos antes a los besos con Aaron, al fondo se encontraba el invernadero de rosas blancas y atrás el bosque que para ser sinceros se veía demasiado horrendo después del incendio de la noche anterior. Mi instinto me dijo que debía ir para el invernadero de rosas blancas, y así hice, al entrar pude observar como Brandon regaba las rosas con gran entusiasmo, al verme del susto se le resbalo la manguera haciendo que esta viniera en mi dirección mojándome absolutamente toda. Brandon no pudo evitar reírse de lo mojada que estaba y yo comenzaba a irritarme a causa de sus risas.

-Oye ya basta ¿vas a seguir riéndote? Puedes traerme una toalla al menos. Dije enojada

-Vale, perdón es que te ves muy chistosa. Dijo Brandon alcanzándome una toalla.

-Pues para ti me veo graciosa pero te recuerdo estamos en invierno y afuera está repleto de nieve si cojo un resfriado va a ser culpa tuya. Resople

-No es mi culpa que caigas de sorpresa, me asustaste Camille no me esperaba encontrarte tan pronto ¿No tienes clase ahora mismo? Pregunto inquieto.

-Tengo unos minutos antes de la clase, entonces aproveche para venir a buscarte. Dije

-¿Y cómo sabias que estaba aquí? Dijo nervioso agarrando una rosa blanca que estaba en el suelo.

-Nose fue pura intuición. Dije sin pensar

-Ahora también tienes poderes psíquicos. Dijo con sarcasmo y se acerco más a mí que todavía estaba mojadisima y ya empezaba a sentir el frio.

-Puesss n-o, solo fue intuición tonto-o. Dije tiritando. Brandon me miro y se saco su chaqueta y me la tendió, por un momento no supe si aceptarla o no, pero en ese momento el frio me estaba matando así que no lo pensé dos veces. Tome su chaqueta y le arroje la toalla mojada

-Gracias. Susurre

-No de nada, es lo mínimo que puedo hacer después de haberte mojado así. Dijo con su sonrisa picarona, todavía con la rosa blanca en la mano. –¿Quieres que nos sentemos allí y hablemos bien?. Dijo señalando un banco de los que había en la clase de sanación que ahora estaba a un costado de uno de los tantos rosedales del invernadero.

-Me parece bien. Dije y lo seguí hasta el banco, me senté a su lado y pude observar como su sonrisa picarona se disolvía, y toda la inocencia que había sentido de Brandon hace unos instantes ya no estaba. Solo era un pobre chico triste sin saber qué hacer en la vida.

-Sabes… fue de muy mala educación lo que hice hace unas horas, es decir dejándote hablando sola… perdóname Camille. Dijo jugueteando con la rosa en sus manos evitando mirarme.

-No hay problema Brandon, está todo bien. Dije tomándolo de la mano junto con la rosa tal y como había hecho Aaron hace unas horas obligándolo a verme a los ojos. –Sabes yo se que tu estas mal, y tienes muchas cosas por las cuales estar enojado, pero solo te pido que trates un poco de apaciguar ese odio que tienes así juntos podremos vengarnos del asesino de tu padre. Dije

-Es que siento que yo nunca voy a poder lograrlo soy un simple mortal Camille, y los veo a todos ustedes con sus súper poderes sobrenaturales y no puedo evitar sentirme celoso, de no poder vengarme de mi padre de no poder ser para ti el mejor guardián. Dijo y lagrimas salieron de sus ojos.

-Brandon fuiste capaz de salvarme siendo un simple mortal, fuiste un buen guardián para mí. Dije tratando de calmarlo. Pero Brandon ya no me miraba a los ojos, sus ojos estaban clavados en la rosa blanca que unía nuestras manos, la cual brillaba como si fuera una estrella en el cielo tal como había sucedió hoy a la tarde con Aaron, supe instantáneamente que algo no andaba bien cuando vi que los ojos de Brandon estaban totalmente perdidos y blancos. El no reaccionaba y yo no podía gritar solo podía verlo a él y a la rosa brillar. Me desespere trate de soltarme de la rosa pero era en vano algo estaba haciendo que lastimaba a Brandon o al menos eso pensaba yo hasta que de un momento a otro la rosa dejo de brillar y mi amigo volvió en sí, soltó la rosa asustado y abrió los ojos como platos mirándome.

-Camille esto es muy raro ¿escuchaste la vos? dijo agarrándome de las manos desesperado

-¿Qué vos? ¿De qué hablas Brandon? ¿Estás bien? Solo vi la rosa brillar y no podía ni moverme ni gritar y tú estabas como en transe. Dije casi gritando sin entender nada de lo que sucedía

-Estoy perfecto Camille, es que no entiendes, estamos conectados! . dijo con una sonrisa de oreja a oreja

-Espera… Como!?!?! Dije atónita

-Camille escuche una voz que me decía que estaba conectado a ti, si que un humano está conectado a ti, nose de que puedo sacar provecho de esto pero ya lo vamos a averiguar, ¿no es increíble? Ahora podre saber cuando estás en problemas. Dijo sonriendo aun más

-Realmente no entiendo nada estoy conectada a Aaron también Brandon ¿sabes eso? Dije confundida

-Eso mismo me dijo la vos también, pero dijo que eso no iba a ser un problema. dijo

-No entiendo nada, y sé que esto tenemos que charlarlo ya con Arnold el debe saber que es lo que pasa. Dije mirándolo

-Yo entiendo que es lo que pasa. Dijo Luna Gomez que estaba parada en la puerta del invernadero observando toda la situación, con un báculo blanco en la mano que brillaba como el mismísimo sol.


domingo, 6 de marzo de 2011

AC Capitulo 11: "Edifer"

Capitulo 11: “Edifer”

Carol se retiro y nos dejo a mí y a Brandon solos en la sala. Brandon estaba parado delante de mí y no emitía ni una palabra. Hasta ese momento nunca me había puesto a observarlo detenidamente, su belleza era inigualable. Sus ojos color miel hacían una perfecta combinación con su hermosa sonrisa, y con su revoloteado pelo que a decir verdad demostraba que nunca había usado un peine, pero eso le daba una gran toque sexy, sin dejar de mencionar que sus músculos se notaban incluso hasta con una remera suelta. Seguía observándolo como una perra en celo hasta que por fin rompió el silencio.

-¿Podríamos hablar afuera? Dijo sonriendo

-S-i , como quieras. Tartamudee y me puse toda roja

Brandon me tomo de la mano y salimos a la parte delantera de la gran casa, donde por supuesto no pasaba ni un alma, solo había un par de autos estacionados en el frente incluido mi hermoso mini Cooper (que por cierto estaba más que sucio, luego tendría que darle una buena lavada). Brandon se sentó en las escaleritas de la entrada e hizo un gesto para que me sentara a su lado.

-Bueno Camille, con todo lo sucedido anoche no tuve ni tiempo de poder hablar contigo. Dijo aun sonriéndome

-Si tienes razón, después de todo el lio de anoche y de que me desmaye no pudimos ni hablar. Dije yo

-Se que te estoy sacando de una clase, pero voy a ser rápido lo prometo. Dijo el tratando de peinarse un poco.

-Bueno aquí estoy ¿Qué es lo que quieres decirme?. Pude sentir en el corazón de Brandon que estaba muy nervioso y que no sabía cómo contestarme, lo tome de la mano dándole animo pero el bruscamente se soltó de mi. Me quede boquiabierta por esa reacción, realmente no entendía porque había sido tan grosero a un gesto tan insignificante.

-Vale perdón, es que ando un poco asustado. Dijo bajando la cabeza

-¿De que estas asustado Brandon? ¿De mi? Yo solo quiero ayudarte. Dije yo

-No de ti tonta, de todo lo que está pasando, es decir yo siempre fui un chico que entreno duro para lo que pudiera llegar a venir, pero ahora me siento inútil y sé que no puedo hacer nada al lado de ustedes, que tienen poderes sobrenaturales, y lo único que quiero es poder ayudar y proteger a los demás. Dijo amargado

-Tu estas ayudando demasiado, pero en estos temas es obvio que tu fuerza y tu coraje no sirven. Dije y vi como su sonrisa desaparecía, mierda Camille esa no era forma de animarlo entonces agregue –Es decir con los seres a los que nos enfrentamos, pero a pesar de todo tu coraje y tu fuerza me ayudaron cuando estuve en peligro y gracias a ti sigo aquí, aunque no quisiera que vuelvas a correr ese peligro de nuevo. Dije sonriéndole.

-Por ti correría cualquier peligro Camille. Dijo tomándome de la mano. Instantáneamente mi corazón comenzó a latir como loco y me puse realmente muy nerviosa. Brandon noto mi inquietud y soltó mi mano.

-Eh… vale gracias. Tartamudee.

-Pero sé que a ti eso mucho no te importa. Dijo levantándose y alejándose de mí

-Espera Brandon, no es que no me importe solo que yo estoy tan confundida como tú, hace unos pocos días era un simple humano y ahora soy un ángel y realmente todavía nose cual es mi misión. Dije yo

-Te entiendo, pero de todos modos no hablaba de eso. Dijo él, y se metió dentro de la casa.

Está bien ahora sí que no entendía nada ¿De qué demonios me estaba hablando?, yo sabía bien que Brandon estaba sufriendo incluso más que yo, y que ahora estando solo no sabía qué camino tomar. Pero en ese momento yo no podía hacer nada más que escucharlo hasta que supiera bien cuál era mi misión y como poder ayudarlo era lo único que podía hacer. De todos modos ¡maldita sea! Me sentía como la mierda. Mire mi reloj, y me di cuenta de que había pasado una media hora, tenía que correr para al menos llegar a una parte de la clase de historia. Entre a la gran mansión y corriendo fui hasta donde estaba el aula (o sala como quieran llamarla) donde Arnold dictaba historia. Entre al aula, y Arnold me miro con una gran sonrisa.

-En hora Buena aquí estas Camille. Dijo el

-Perdón por llegar tarde, necesite un tiempo a solas, pues sabes que todo esto me está costando un poco. Dije tímidamente

-No hay problema, mientras no se te haga costumbre, siéntate allí al lado de Aaron. Dijo señalándome un pupitre al lado de Aaron el cual me miraba inquieto.

Fui hasta el pupitre y me senté. Aaron seguía observándome con curiosidad. Me di cuenta de que se moría de intriga por saber que había estado haciendo hasta ese momento, pero igualmente Aaron no lo iba a saber. No quería tener ningún problema con mi casi nuevo novio por una pequeña charla con Brandon el que parecía ser su enemigo mortal. Por suerte la voz de Arnold me salvo de dar explicaciones, aunque sabía muy bien que luego tendría que darlas.

-Bueno Camille, ahora que te uniste a la clase te comento que estaba por empezar a relatar la historia del ángel Edifer, como ya sabrás Edifer fue el primer ángel caído en la tierra. Fue aproximadamente hace unos cien años en la década de los ’50 en la ciudad de Rosario que está situada en Argentina un país de América del sur. Edifer era un simple adolescente como todos los que están hoy aquí presentes, al cumplir los 18 años comenzó a sentir cambios que no podía entender, empezó teniendo afinidad por las emociones todo lo que estaba a su alrededor lo sentía con el corazón, al principio su don lo asusto muchísimo, y estuvo aislado del mundo por unos meses. Luego llego a pensar que era un loco demente que solo imaginaba cosas. Pero después se dio cuenta que podía darle un buen uso a su poder, ayudando a la gente, como un psicólogo sin un titulo. Me miro se aclaro la garganta y siguió relatando – Como decía Edifer tuvo que arreglárselas solo, después de un larguísimo día de trabajo caminando por las calles de Rosario sintió una enorme tristeza que provenía del monumento a la bandera de argentina, sintiéndose incomodo corrió hasta allí y sintió a flor de piel el horror y el sufrimiento de una mujer que estaba tirada sangrando en el medio del monumento, a su lado había una figura negra que se alimentaba de ella. La figura negra al verlo gruño y siguió alimentándose de la mujer el sintió el miedo y el dolor que la mujer tenía y la furia lo carcomió, sintió un gran calor en su cuerpo sus alas crecieron de su espalda sus ojos se tiñeron de dorado y se abalanzo contra la bestia. Según lo que nuestros libros dicen Edifer lucho contra la bestia y salió victorioso, y ahí comprendió que su misión era cuidar al mundo de estas bestias. Salvo a la mujer quien resulto ser también un ángel caído. Arnold suspiro y volvió a hablar –A ver alumnos alguien sabe ¿Quién era esta mujer? . Aaron levanto la mano muy emocionado esperando que le dieran el permiso de hablar, Arnold le dio el okey con un movimiento de cabeza y dijo –Dime Aaron. Aaron bajo su mano y contento dijo

–Ella fue la primera ángel caída en la tierra, ella mediante los sueños sabía que iba a pasar, tenía las cosas más claras que Edifer, sabía que era un ángel desde el primer momento pero no había logrado transformarse, esa noche que Edifer la encontró, anteriormente había tratado de luchar con la bestia pero como era de suponer no logro transformarse y quedo debilitada e indefensa ante la criatura, aunque ella estaba segura de que Edifer iría a su rescate puesto que lo había soñado. Aaron concluyo y me miro sonriente.

-Muy bien Aaron veo que has leído la historia de Ángela nuestra primera ángel caída. Se toco la barbilla pensativo y siguió hablando – Ángela era una profetisa su afinidad era esa, y como sabemos fue el único ángel caído que logro esa afinidad, ningún ángel más logro esa afinidad durante estos cien años. Ángela y Edifer formaron una academia en la cual entraban los destinados a ser ángeles caídos, al principio solo fueron ellos dos, mientras que las criaturas negras seguían aumentando y amenazando a la ciudad. A medida que paso el tiempo fueron apareciendo jóvenes con similares poderes a los de Edifer, y con otros poderes sobrenaturales que fueron estudiados cuidadosamente por Edifer y Ángela hasta que le destinaron el nombre de “afinidades” como hoy las conocemos. Y al igual que a nosotros a ellos también les resulto raro que ningún ángel que se presentaba ante ellos tuviera la afinidad de Ángela, fue una incógnita que hasta el día de hoy sigue sin resolverse. Dijo sentándose en su escritorio. – El timbre ya va a sonar, así que la tarea de mañana es leer desde la página 15 hasta la 20. Cuando termino de hablar el timbre sonó, y todos empezaron a recoger sus cosas, hice lo mismo que los demás y me propuse salir del aula cuando Aaron me detuvo. Ya todos habían salido del salón y estábamos él y yo solos. Me miro y me acaricio la cara con la mano suspiro y puso su cara muy cerca de la mía.

-Al fin un rato a solas. Dijo con una sonrisa picarona y luego me dio un beso dulce, el cual respondí apasionadamente. Solo éramos el y yo en el salón besándonos, sus besos eran cálidos y hermosos, y sus emociones venían a mi llenas de felicidad y paz. Me sentí protegida y feliz en sus brazos, todo mi mundo estaba en paz en ese momento. Nos separamos dulcemente y nos quedamos mirándonos sonrientes por un momento. Hasta que Aaron rompió el silencio y supe instantáneamente que era lo que iba a decirme.

-¿Por qué llegaste tarde preciosa? ¿Te sentías mal? . dijo alzando las cejas preocupado

-No, me sentía bien solo estaba un poco confundida y salí a caminar un rato. Mentí

-Porque no me avisaste te hubiera acompañado. Me agarro de la cintura y me condujo hasta la puerta del aula.

-Porque necesitaba un momento a solas Aaron, estoy bien. Sonreí

-Está bien no te enojes novia. Se puso todo colorado y agrego –Si no te molesta que te llame así ¿Quisieras ser mi novia Camille?

Lo mire atónita no sabía que contestarle, yo lo quería y mucho pero me parecía muy pronto ya darle un titulo a nuestra relación de tres cuatro días? Así que lo más ingenioso que se me ocurrió para decir en ese momento fue –Vamos a llegar tarde a la próxima clase y sabes que no debo retrasarme tengo que aprender muchas cosas, tu sabes soy nueva en esto, a ver si me alcanzas. Reí y me fui corriendo, pude sentir su furia clavándose atreves de mi espalda pero seguí corriendo hasta el campo de rosas blancas donde tendría mi próxima clase.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Idealista Soñadora

Un articulo que me gusto mucho del cual me siento muy identificada, yo me creo una idealista soñadora. Se los dejo para que lo lean

El idealista soñador es muy prudente y por tanto a menudo parece tímido y reservado para los demás. Comparte su rica vida emocional y sus apasionadas convicciones con tan sólo unas pocas personas. Pero uno puede confundirse profundamente si lo juzga como reservado y frío. Tiene una marcada escala interior de valores y unos principios claros y honrados por los que está dispuesto a sacrificarse. Siempre pone mucho esmero en tratar de mejorar el mundo. Puede ser muy considerado con los demás y hace mucho por ayudarlos y defenderlos. Es una persona preocupada, atenta y generosa con el prójimo. Si su entusiasmo por algo o alguien se ve amenazado, puede convertirse en un luchador incansable.

Como en el trabajo, el idealista soñador es servicial y leal como amigo y como pareja, una persona honrada. Las obligaciones son absolutamente sagradas para él. Los sentimientos de los demás son importantes para él y le encanta hacer feliz a otra gente. Se siente satisfecho con un pequeño círculo de amigos; sus necesidades de contacto social no son muy marcadas y además necesita bastante tiempo para sí mismo. Las pequeñas conversaciones superfluas no son para él. Si alguien desea ser su amigo o tener una relación con él, debe estar dispuesto a compartir su visión del mundo y estar deseoso de participar en profundas discusiones. Si se consigue, será recompensado con una relación excepcionalmente intensa y enriquecedora. Debido a sus grandes exigencias consigo mismo y con los demás, este tipo de personalidad tiende a veces a sobrecargar la relación con románticas y utópicas ideas hasta un punto en el que su pareja se siente sobrepasado o inferior. El idealista soñador no se enamora hasta las trancas pero si se enamora lo hace con la intención de que sea eternamente.

AC Capitulo 10: "Rosas Rojas"

Capitulo 10: “Rosas Rojas”

Me levante con el ruido de la corneta de todas las mañanas. Todavía me sentía mareada de anoche, lo último que recordaba era que me había desmayado en brazos de Aaron. Y ahora estaba en camisón y en mi cama. Automáticamente me mire el hombro derecho, que por cierto ya estaba sano, lo único que se veía era una medialuna rosada que con el tiempo desaparecería. Alguien toco mi puerta y entro sin esperar que diga “adelante”, por suerte era Carol que por cierto la sentí muy animada.

-Buenos Días Camille! Dijo alegre y abrazándome
-Buenos días amiga! Dije abrazándola también
-Hoy comenzamos las clases, te quiero abajo en el comedor en cinco minutos, cámbiate rápido. Dijo soltándome y caminando hacia la puerta.
Le sonreí y salió de mi cuarto. Salí de la cama, me tome un baño rápido y me puse unos jeans con un saco blanco y tome una bufanda ya que hacía bastante frio. Abrí mis cortinas y pude observar que estaba todo nevado, era maravilloso, todo el parque estaba blanco y en las hojas de los arboles había nieve muy espesa lo que indicaba que había nevado toda la noche. Salí del cuarto y fui hasta el comedor donde estaban Carol, Charity y Aaron desayunando. Aaron al verme me sonrió radiante y me sirvió un plato de cereales.

-Hoy comienzan las clases debes alimentarte bien. Dijo Aaron dándome un beso en la frente. Me puse roja como un tomate y mire a Charity que puso cara de no entender nada.
-Hey, de que me perdí!. Dijo Charity guiñándome un ojo
-De nada chusma, solo fue un cariño. Dijo Aaron mirándome
-Un cariño muy comprometedor. Dijo Paul que entro por la puerta trasera del comedor.
-Chst! Tú no sabes nada. Dijo Aaron mirándolo con recelo
-Sí, se que hoy empiezan las clases y están llegando tarde. Rio
Los chicos miraron el reloj de la cocina y se pararon de inmediato, eran las 9:00 am y parecía que las clases empezaban a esa hora.
-Camille ve con Carol, comienzas en su clase. Dijo Paul sonriéndome
-Está bien muchas gracias. Carol me tomo de la mano, mire a Aaron le sonreí y salimos del comedor. Que por cierto no había comido casi nada, pero suponía que iba a poder deglutir algo durante el resto del día. Carol me llevo hasta la sala que me había mostrado el día de ayer. Al entrar había dos chicos que al parecer eran mucho mayores que yo, y dos mujeres una tocando el piano y la otra el arpa. Sentí sus emociones y su tranquilidad, estaban realmente muy contentas y pacificas. A decir verdad nunca las había visto por la casa hasta el día de hoy, ni tampoco a esos dos chicos.
-Hola Andrew y Benjamín, ¿Cómo están tanto tiempo? Dijo Carol dándoles un cálido abrazo
-Muy bien y tu Carol, veo que tienes nueva compañera ahora. Dijo Andrew mirándome con gran admiración
-Si ella es Camille, ya sabrán que es la hija de Marie. Dijo sonriendo
-Si lo sabemos, bienvenida Camille. Dijo Benjamín tomándome de la mano y dándome un cálido beso. Benjamín parecía ser todo un caballero, aparte de lo guapo que era. Tenía ojos color azul y un pelo lacio rubio y Andrew parecía ser una copia un poco mayor de Benjamín, se me cruzo por la cabeza que podrían ser hermanos, e incluso gemelos. Hasta que Carol noto mi sorpresa y lo aclaro para mí.
-Andrew y Benjamín son gemelos Camille, tienen veinte años y están en el cuartel de Nueva York patrullando, al igual que Celeste y Bernice, que son nuestras profesoras pero que son profesoras del cuartel de Nueva York. Al ser pocos los ángeles que tenemos esta afinidad nos juntamos todos en una sola clase. Dijo sonriéndome
-¿Pero solo somos seis ángeles con esta afinidad? Dije sorprendida
-No, no lo somos los ángeles completos también la poseen. Dijo Bernice con una gran sonrisa acercándose a mí. –Pero somos los únicos ángeles no completos que la tienen en este país, eso sí. Agrego
-Alguien te habrá hecho saber que muy pocos somos los que logramos esta afinidad, porque es una de las afinidades más fuertes de todas. Dijo Celeste mirándome
-Si Aaron me conto eso, pero sigo sin entender como una afinidad así puede derrotar a un ser negro.
-A ver Camille lograste hacer un conjuro de grito ¿no es así? Arnold nos lo comunico. Dijo Bernice mirándome con atención. Y ahora me acordaba anoche había gritado y de mi báculo salió una gran luz blanca enceguecedora y todos los seres negros se desvanecieron. Y todavía no entendía como había hecho eso.
-Sí, así es, pero ni sé como hice eso. Comente inquieta
-Tú puedes sentir las emociones de todos, ayer pudiste sentir el pánico y el miedo a flor de piel, pero pudiste controlarlo perfectamente. Tú en ese momento estabas demasiado furiosa al sentir tantas emociones de horror y pánico quisiste acabar con todo eso, y soltaste un grito. Ese conjuro de grito hizo que todos los seres negros se desvanecieran y más con la ayuda de tu báculo de fuerza. Concluyo Bernice
-Y con la ayuda de las rosas rojas. Dijo Carol sonriéndome
-¿Qué rosas rojas? No entiendo. Pregunte inquieta
-¿Estuviste cerca de rosas rojas anoche? Dijo Celeste
-Si antes de que se desatara la pelea estuve cerca de los rosedales. Dije inquieta
-Cerca de un rosedal de rosas rojas. Dijo Carol sonriente
-Sigo sin entender ¿y eso que tiene que ver? Volví a preguntar inquieta
-Las rosas rojas son un elemento esencial para nuestra afinidad, cuando estamos cerca de ellas o tenemos de ellas en todas partes nos carga de más poder. Podrías utilizarlas para fortalecer tu poder cuando ya no tienes fuerzas, o simplemente llevar una contigo cada vez que estés triste, así al momento de pelear no caes derrotado fácilmente. Dijo Benjamín con una sonrisa mirando a Celeste.
-Muy bien Benjamín, y a ver Camille sabes que si estamos sin ánimos nuestros poderes disminuyen ¿no? Pregunto Bernice
-Si eso ya lo tenía claro, pero lo que no entiendo bien es como con un simple grito hice que los seres negros se desvanecieran de donde estábamos. Pregunte inquieta
-Tú sabes que estás teniendo mucha ayuda de tu madre, y no solo es un simple grito, ese conjuro requiere mucha práctica y concentración. Dijo Celeste –El cual vas a poder hacer por tu cuenta muy pronto. Agrego
-Y ahora basta de tanta charla y a practicar. Dijo Bernice que fue hasta al piano

Carol que estaba a mi lado me tomo de la mano y me llevo hasta donde estaba Bernice con el piano, todos los demás también se acercaron. Bernice comenzó a tocar una dulce melodía en el piano, y Carol junto a Benjamín comenzaron a cantar. Sus voces realmente eran angelicales e iban muy a tono con el piano. Al escucharlo sentí cualquier cantidad de emociones que provenían de mis dos compañeros. Sentí que conocía la canción hace ya mucho tiempo, y también tuve un pequeño impulso de cantar con ellos. Era como si la letra ya la conocía desde hace mucho tiempo, era una canción muy dulce que hablaba de cómo una ángel se había sacrificado por su amor humano convirtiéndolo en un ángel y ella volviendo a ser un simple humano. Al finalizar la canción Carol me sonrió muy eufórica y me hizo una señal para que fuera junto a ella y Benjamín. Por un instante dude porque para ser sincera nunca había cantado en mi vida y tampoco tenía idea de que era lo que iban a cantar a continuación, pero de todos modos me acerque junto a ellos.

-Te toca a ti y a Andrew. Dijo Carol aun sonriendo
-P-ero… yo nunca cante en mi vida y tampoco sé que cantar. Tartamudee y me puse roja como un tomate.
-Vamos, vas a hacerlo bien si me sigues. Dijo Andrew tomándome de la mano
-Pero no se que cantar… dije inquieta
-Si sabrás que cantar, ¿recién sentiste que conocías la canción o no?. Dijo Carol animándome
-Pues… si pero no sé por qué. Volví a tartamudear
-Eso es lo que hacemos nosotras, es simple cuando estés en esta sala junto a mí y a Bernice sabrás todo tipo de canciones, al menos hasta que te las aprendas. Dijo Celeste animándome
-Pero ¿Cómo puede ser? Pregunte inquieta
-Menos charla y más acción, luego te lo explicare. Dijo Carol con una sonrisa
Bernice comenzó a tocar otra melodía en el piano y Celeste se le unió con el arpa, la melodía era muy bonita y parecía ser una canción de cuna. Mire inquieta a Andrew el cual me sonrió animándome, y comenzó a cantar. Volví a sentir que conocía la canción y la letra se iba formando en mi mente como por arte de magia. Sonreí y pude cantar con Andrew, al escucharme me di miedo, tenía una vos realmente bonita y podía seguir la melodía sin ningún problema. Carol y Benjamín me miraban boquiabiertos como si mi voz fuera realmente la voz de Dios. Seguí cantando con toda la felicidad del mundo hasta que por fin la canción concluyo. Pude sentir una lluvia de emociones en mi cuerpo, de felicidad y de conmoción, me sentía realmente bien conmigo misma y podía sentir como los demás estaban felices por mí. Todos empezaron a aplaudir como si hubiera cantado como el mismo Dios, y no pude evitar ponerme toda roja. Todos me sonreían y me felicitaban y yo me sentía realmente muy bien.
El timbre sonó lo que quiso decir que la clase había terminado, aunque realmente tenía muchas ganas de seguir allí aprendiendo más y mas. Bernice, Celeste, Benjamín y Andrew recogieron sus cosas, nos saludaron y salieron por la puerta, dejándome a mí y a Carol totalmente solas. Seguía sonriendo como una boba e inmersa en mis pensamientos cuando Carol me dio un gran abrazo.
-Es increíble Camille! Tienes una voz impresionante! . Dijo eufórica
-Eh… bueno nunca lo supe hasta hoy. Dije mirándola a los ojos
-Puesto que a Aaron esto le encantara. Dijo sonriendo
-Puede que sí. Me sonroje
-Seguro y ahora vamos que tenemos clase de historia. Dijo Carol tomándome de la mano y arrastrándome hacia afuera. Al salir Brandon me esperaba en la puerta con los ojos vidriosos.
-¿puedo hablar contigo Camille? Dijo Brandon mirando al piso.
-Tengo clase de historia ahora Brandon, ¿no puede ser mas tarde?. Dije sonriéndole. Brandon me miro tristemente y comenzó a caminar hacia la puerta de entrada.
-Espera! Creo que Camille puede tomarse un descanso por unos minutos. Dijo Carol. Brandon se dio vuelta y pude ver en su rostro una sonrisa picarona. –Ve Camille yo te cubro con Arnold. Dijo Carol y me empujo hacia Brandon.

 
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